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¿CÓMO ELEGIR LOS ACRISTALAMIENTOS DE LAS VENTANAS?​

Junto con el tipo de perfileria, uno de elementos más importantes de una ventana es el vidrio. La elección de un buen acristalamiento, proporciona a corto y medio plazo unos considerables beneficios economicos y de bienestar.

Para el ahorro de energía son varias las características del acristalamiento que influyen en su comportamiento:

la transmitancia térmica (U)

el factor solar, que es el cociente entre la radiación solar que se introduce en el edificio a través del acristalamiento y la que se introduciría si el acristalamiento se sustituyese por un hueco perfectamente transparente.

Por ello es fundamental que en la elección de la composición de los vidrios se consideren estos parámetros. De forma general, se puede establecer lo siguiente:

La disposición de una cámara de aire entre dos vidrios (doble acristalamiento) disminuye el valor U, y por tanto mejora su comportamiento térmico.
El doble acristalamiento, compuesto de dos vidrios y una cámara de aire estanca, presenta un mejor comportamiento térmico que el sencillo, en general tanto más cuanto mayor sea el espesor de la cámara, 8,10,16,20 mm. 
en camaras superiores a 20 mm el comportamiento termico tiende a empeorar.

Mediante el rellenado de la cámara con gases de menor conductividad térmica que el aire, es posible mejorar las prestaciones térmicas y acústicas, en este caso sustituiremos el aire de la camara por gas argón.

Estos cristales se componen de los mismos elementos que cualquier cristal con camara, dentro de cualquiera de la amplia gama de composiciones que existen, pero sustituyendo el aire del interior de la cámara por gas argón, lo que mejora considerablemente el aislamiento térmico del doble acristalamiento.

Además los vidrios pueden llevar un tratamiento para aumentar el aislamiento térmico (vidrios bajo emisivos) y disminuir la radiación solar excesiva (vidrios de bajo factor solar)

De control solar: 
Disminuyen la incidencia de los rayos solares pero dejan pasar la luz.

Bajo emisivo: 
Reduce las pérdidas de calor en invierno y de aire acondicionado en verano

Selectivo: 
Son vidrios que combinan las prestaciones de los vidrios de control solar y de los de baja emisividad. Están tratados con una sucesión de capas que tienen la capacidad de filtrar los rayos del sol de manera selectiva según su longitud de onda. Consiguen reflejar la mayor parte de la energía calorífica sin apenas obstruir la entrada de luz solar.

En zonas muy frías, para conseguir aún un mayor aislamiento térmico se puede optar por el triple acristalamiento con dos cámaras de aire, aunque esto conlleva un aumento del espesor de la carpintería, y por tanto, un mayor coste económico.

Para la protección frente al ruido, es recomendable el empleo de vidrios laminares, Los vidrios laminados consisten en la unión de dos o más hojas de vidrio a través de la interposición de una o más láminas de polivinilo butiral (PVB), compactado por medio de distintos procesos de calor y presión. Este tipo de vidrios se comportan mejor que los monolíticos del mismo espesor; y mas aun si son laminares acústicos. En general, cuanto mayor es el espesor del vidrio mayor aislamiento acústico presenta. Además, en el caso de dobles acristalamientos hay que tener en cuenta que se comportan mejor con vidrios de diferente espesor a ambos lados de la cámara.

En cuanto a la protección frente a impacto en zonas de riesgo como las puertas balconeras, es conveniente disponer vidrios resistentes con forma de rotura segura tales como los vidrios laminados de seguridad, armados, templados, etc.              

Con estos vidrios reduciremos el riesgo de lesiones en caso de rotura accidental del vidrio. Además cumplen con una función de seguridad, protegiendo tanto los bienes como las personas que ocupan la vivienda.

Otro de los vidrios considerados de seguridad es el cristal templado. Este proceso consiste en calentar el cristal gradualmente en un horno hasta una temperatura de entre  575º y 635º (punto de ablandamiento), para posteriormente enfriarlo uniformemente con chorros de aire frio, provocando así un choque térmico. La superficie del vidrio se enfría rápidamente, mientras que en el interior se continua dilatando, cargándose de energía y equilibrando y distribuyendo las tensiones uniformemente, lo que provoca una mayor capacidad de resistencia mecánica, de flexión, dureza y resistencia contra los impactos y resistencia también contra los grandes cambios de temperatura y al viento. La resistencia a la flexión del vidrio templado aumenta considerablemente , de 4 a 5 veces la resistencia de un vidrio normal.
La energía que queda en el cristal es la que provoca que en el caso de producirse una rotura del cristal, este se fragmenta totalmente en pequeños trozos, evitando así que se produzcan heridas profundas. Es por ello que los vidrios templados son considerados de seguridad.
El templado no afecta a las características estéticas propias del vidrio como la transparencia o el color, es por ello que estos cristales son los ideales para puertas solo de cristal, mamparas de baño, escaparates, barandas, fachadas y construcciones arquitectónicas íntegramente en vidrio.
Todas las manufacturas (cortes, taladros, muescas..) se hacen antes del proceso de templado. En los templados-laminados, primero se templa y luego se lamina.